lunes, 29 de junio de 2009

Cuando sucede así

Nosotros teníamos un trato, yo la amaba en silencio y ella me quería en soledad. Nos conocíamos hace un año, a veces hablábamos en la tienda de su padre que quedaba a 3 cuadras de mi casa. Solía ir a tomar algo después de jugar en el parque de la vuelta. A veces bajaba con mis amigos, otras solo. Pedía una gaseosa y me sentaba en la única mesa del establecimiento, ella fingía no mirarme y también fingía estar haciendo algo.


Yo demoraba mi estancia en ese lugar, iba al mostrador y trataba de decir algo ingenioso, pero sólo salían frases hechas y cortadas. Tú aparentabas interés, pero tus labios no decían nada.
Y yo salía perdido y sólo y caminaba hacia mi casa. Y tu te quedabas tranquila y bella.

Pensaba que la próxima vez que la viera sería diferente, que las palabras asaltarían mi mente para decir lo que sentía. Pero tu actitud me hacía tambalear, y pensar que lo nuestro no merecía la pena.

Tendrías que haber dicho yo también te quiero, y yo tendría que haber notado tu inicial miedo, para guiarte y hacer que confíes. No sucedió, no pasó. La desidia y la indecisión fueron fuertes enemigas. Y yo sólo quería amarte.

El tiempo siguió su rumbo ¿porque ha de detenerse ante la cobardía de los amantes? Ya no busque pretextos para ir hablar conmigo. Tu ya no fingías esperar que llegara

1 comentario:

  1. asu Jesús... no sabía que podías querer tanto así. ¿Cómo puedes aguantar tanto en silencio? Grande ah! Confieso: no hubiese podido ser tú.
    Ojalá y algún día las cosas cambien. De verdad, ojalá que la chica (y tú) no sean tan COBARDEs!
    zorry... digo lo k pienso

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