sábado, 13 de marzo de 2021

El mozo del chifa

Había quedado con unos amigos para hacer un trabajo de la universidad en el Centro de Lima, nos íbamos a encontrar en la estación Jirón de la Unión del Metrolitano, así que me alisté temprano y como siempre estuve en el lugar de encuentro varios minutos antes de la hora acordada que era si no me equivoco las 11 de la mañana.

Como es sabido las personas no suelen ser muy puntuales y si esta salida era como los típicos trabajos de universidad seguro que apenas tendríamos tiempo para almorzar y acabaríamos comiendo unas gaseosas y empanadas en una esquina de Wilson. Entonces decidí asegurarme y comer un menú antes, tenía que elegir rápido y vi en la misma esquina de la estación un chifa, creo que en alguna ocasión había comido ahí así que sabía como cocinaban, es decir que estaría pasable, para matar el hambre.

 Crucé la pista y entré. Estaba casi vacío ya que era temprano y me senté en unas de las mesas del fondo. Luego de un rato se acercó un afanoso mozo y me dio la carta. Casi siempre elijo rápidamente y ya sabía lo que comería, el plato más común y que ha salvado a miles de comensales con hambre y un presupuesto ajustado: un chaufa de pollo. Me trajeron mi orden y comí con voracidad, no quería pasarme de la hora y cambiar de roles con mis amigos siendo yo quien llegue tarde, además que podrían pasar por la vereda y verme por las ventanas. Acabé, pagué y salí. 

Fui al punto de encuentro y luego de un momento llegaron los chicos. Conversamos sobre nuestro proyecto y dónde haríamos las grabaciones, entonces alguien dijo ¿y si comemos antes? Sonaba lógico ya que estaríamos todo el día en la calle. Diablos, habían llegado a la misma conclusión que yo, de haberlo sabido los hubiera esperado. 

En fin. Ya no recuerdo quien eligió ir a un chifa y quien eligió ir a ese chifa, quizás fue la cercanía, quizás fue que comer chifa es tan común como comer pan todos los días y se le prefiere por encima de otros platillos. Bueno ahí estábamos entrando al chifa que apenas 20 minutos antes yo había ido. Nos acomodamos en una mesa grande, caso al mismo sitio donde estuve y llega el mencionado mozo, siempre amable o queriendo parecer amable, nos entrega las cartas y espera. 

Todos estaban pensando que pedirán y luego de 2 minutos eligen, la mayoría el menú normal. En eso yo estaba en un drama existencial, pedir o no pedir, esa era la cuestión. Ya había comido, estaba saciado, pero podría comer un poquito más. Tampoco me sobraba la plata para comer algo más, pero si no pedía se iba a ver raro. ¿Qué iba a comer, gaseosa y empanada? No. También pensé en ser sincero, decir chicos no tengo plata, comeré cualquier cosa afuera. Bueno, bueno, ustedes entienden, sincero social, una mentira blanca.

 Y mientras estaba en este dilema el mozo que había tomado la orden de todos, dirigió su mirada a mí y dijo: "Señor ¿para usted lo mismo de hace rato? El muy desgraciado me había echado. Donde quedó el secreto profesional, las buenas costumbres, no me tiró un centro salvador, eso fue un autogol. Solo me quedó reír y mis amigos también rieron, no sé si de mí o conmigo. Prefiero pensar que fue lo último. En cuanto al mozo y al chifa, pues no recuerdo hasta el día de hoy haber regresado a ese lugar.

viernes, 3 de enero de 2020

ORGEN

ORGEN no tiene apariencia física. No sé cuál es el color de sus ojos ni el de su cabello. Desconozco si tiene la estatura promedio de un limeño, si bebe tanto para olvidar o si fuma cinco cajetillas diarias para morir a los 45. No te podría decir qué clase de calzado usa, lo más lógico sería zapatillas, como todos nosotros en aquella época, ya que era lo más cómodo para recorrer la ciudad.
ORGEN se encargaba del trabajo sucio. Ahí donde nosotros fallábamos. Él era muy efectivo. La primera vez que escuché de él fue por Antonio, mi amigo del colegio. Siempre lo llamaba para que le haga un “trabajito”. Si necesitaba algo de dinero para el fin de semana. ORGEN aparecía en la esquina de su casa con un fajo de billetes descoloridos sacados de su sombrero. Si tenía que ir al Troca o al Botecito en el Callao. ORGEN tenía la ruta exacta para evitar problemas y hacerlo entrar sin contratiempos. Si alguien de otro barrio le faltaba el respeto a uno de los nuestros. Pues imaginen lo que debía pasar. Cosas así.
Antonio nunca nos lo quiso presentar a pesar de habérselo pedido un montón de veces. Es mi contacto decía. Yo soy el enlace. Y se reía descaradamente mientras repartía las cervezas que bebíamos en su casa. Yo no lo entendía, llegué a odiarlo por eso. Pero no podía hacer nada. Estábamos en su casa, eran sus cervezas y entonces se convertía en aquel niño que elige primero al ser el dueño del balón.
Recuerdo una vez que teníamos un partido importante contra el 5B. Era la semifinal y nuestro tutor había prometido un punto más en el examen de fin de curso si ganábamos. Nuestro rival tenía un excelente jugador, le decían “El rayo”. Todo el colegio sabía que solo podíamos ganar si él no jugaba. Antonio lo sabía. ORGEN lo sabía.
El día del partido Antonio llegó y solamente dijo. Está hecho ¡A ganar! Luego nos enteramos que “El rayo” se había resfriado. Un puto resfriado. Todos dijeron que arrugó porque teníamos fama de “macheteros”, pero nosotros sabíamos qué había pasado. Fue un maldito día. Esa noche en su casa nuestras botellas hacían estruendos cuando chocaban y vitoreamos una sola palabra. No campeones. ¡ORGEN! ¡ORGEN! ¡ORGEN!
Con el pasar de los años, la presencia de Antonio se hizo más distante, lo que significa también que ORGEN se distanció. Pero en el transcurso de ese tiempo llegaba a nosotros historias cada vez más osadas, más innobles. Supimos que ORGEN había atacado a un policía que lo detuvo por parecer sospechoso en el Centro de Lima. También nos llegamos a enterar que golpeó a un vagabundo y lo subió a Youtube. El video tuvo miles de visitas y fue pasado en todos los canales de televisión. Todo el mundo hablaba del sujeto enmascarado que con un fierro caía una y otra vez sobre ese pobre diablo. Y luego solo una risa gigante, incandescente como la de Antonio aquella vez en su casa.
Por mucho tiempo yo quería ser como ORGEN. Era valiente. Con decisión. Nada se le oponía, ni cosa ni hombre y supongo que tampoco ninguna hembrita le decía que no. Pero ahora las cosas habían cambiado, ORGEN ya estaba en otro nivel. Nivel nacional. Las personas se preguntan quién es ese loco que luego de una fechoría firma con un spray simplemente con cinco letras. Está por toda la ciudad, si sabes mirar puedes ver su firma en edificios, paredes y puentes.
Hoy no fui a trabajar. Son más de las 10 de la mañana y salí a comprar el diario. Al regresar pensaba en todos esos recuerdos que me han mantenido despierto por las noches estas semanas. Me detuve. Pulcramente unos trazos se contorneaban en forma perfecta para formar una palabra. En toda la fachada de mi casa solo podía leer. ORGEN. Yo sabía quién era realmente.

domingo, 23 de abril de 2017

Historia de por qué la banda se llama Bon Jovi


Jon Bon Jovi es uno de mis cantantes preferidos. Creo haberlo escuchado por primera vez cuando tenía 12 o 13 en MTV, antes que la cadena se convirtiera en lo que es ahora. Desde ahí empecé a buscar todas sus  canciones, compré cassettes y CDs. Me gustaban sus baladas antiguas y cursis como Always y This Ain´t a love song. Pegajosas canciones como Born to be my baby , Bad Medicine y su icónica Living on a Prayer, que lanzó a la fama al grupo.

Las canciones de Bon Jovi, son enérgicas, la mayoría hablan de amor y el amor solo se puede cantar con pasión. A diferencia de otros cantantes, Bon Jovi llevó una vida muy correcta, tuvo un solo amor. De hecho se casó con su novia de la escuela y todavía sigue con ella. Nunca estuvo metido en escándalos, problemas de drogas y demás alucinadas de las estrellas del rock. Podría decirse que sigue siendo ese sencillo chiquillo de New Jersey que quería ser famoso.

Y bueno, uno de los defectos que podía tener Jon es su ego. De hecho, debería ser algo normal entre cantantes de rock. Siempre pensé porqué la banda se llama como él. Por mucho tiempo creí que era el cantante y los otros sus acompañantes, pero "Bon Jovi", es una banda. En este video del programa Saturday Night Live, se parodia cómo pudo haber sido el momento de la creación del nombre. Qué hubiera pasado si la banda se hubiera llamado diferente. No lo sé. En lo que sí estoy de acuerdo, es que Bon Jovi, suena genial. Lo siento chicos, pero Jon tiene muy buenos argumentos.



miércoles, 5 de abril de 2017

Uno


Los niños son carritos chocones
Que se estrellan contra pantorrillas
Y surcan rompe muelles de pies
Y arcos de piernas.

Los niños son triciclos
Y vehículos de dos ruedas
Y a veces a pie
Y a veces en uno

Incansables
Los niños son atletas
Maratonistas sin medallas
Andando kilómetros
Para tomar castillos
Para ganar la guerra.

Con sus ropajes de  figuras  de animales y flores
Toman el patio de juegos
Con sus soldaditos y canicas
Con sus sogas , jackses y trompos
Mientras otros
En otros espacios

Ya realizan juegos de hombres.

miércoles, 23 de julio de 2014

Nuevo blog

Hola a todos los que aún por equivocación o aburrimiento siguen entrando a este blog. Ya no publico nada aquí. Ahora escribo en escritordepocamonta  Mi poesía ha variado un poco, bastante diría, este blog sirvió para expresar mi cursilería y temas del amor. No encontrarán nada de eso en el otro, aunque rescato algunos temas de aquí. Buenos saludos y buenas noches

martes, 14 de agosto de 2012

Mejor Imposible



Hace poco vi por fin completa esta película Mejor Imposible, con Jack Nicholson y Helent Hunt, y pongo esta parte que me pareció sublime. La escena recrea esa situación universal donde muestra cómo a  los hombres nos cuesta tanto decir esas palabras que las mujeres quieren escuchar , y que si somos afortunados al encontrar a nuestra "alma gemela" habrá veces que no tendremos que decir nada porque ella lo sabrá de antemano

miércoles, 21 de marzo de 2012

Perdiendo el control

Hay cosas que escapan al control de uno, como que alguien te llame de madrugada insistentemente preguntándote por una persona que no conoces, o como que toquen a tu puerta ofreciéndote la invención de la década. Otra cosa que no puedes controlar es cuando alguien te dice que no. No va a pasar, no va a suceder. Las malas noticias no se pueden evitar ni los mensajes que te traen recuerdos.

No puedes controlar el tiempo que pasa y no se detiene a tu inacción. No puedes controlar los ojos acusadores, esas miradas teatrales. No puedes controlar que te traigan cactus cuando pides flores. No puedes controlar las decisiones de los demás. Que ella se vaya lejos y se mantenga distante. No puedes controlar los besos que desearías recibir. No puedes controlar a él o a ella, tus vicios,tus miedos. No puedes controlar su falta de interés.

No puedes controlar que un desconocido de diga !hola! por la calle y te trate con siniestra familiaridad. No puedes controlar que se te acabe el día y tengas que dormirte otra vez. Que los momentos buenos sean pocos como fugaces orgasmos. No puedes controlar los silencios incómodos, las raras situaciones y tus equivocaciones.


lunes, 20 de febrero de 2012

A dónde van los suicidas del puente Villena

A donde van los suicidas del puente Villena

que despojarse quieren de sus 21 gramos de alma

para evitar abrumarse con pensar en el mañana.


A dónde van esos hombres de macilento andar

son sombras pétreas, recuerdos de una vela prendida en un altar

mascullan el dolor de saberse vencidos, no luchan contra el olvido

son crespones negros para un día domingo.


A dónde van aquellos que vivieron en el temor

amaron con la balanza en mano por saberse medidos

escuchando palabras que no salen de la habitación


A dónde van los suicidas del puente Villena

lugar de aquellos que no tuvieron elección

viernes, 3 de febrero de 2012

"Marco se ha marchado para no volver"



Este video es una entrevista que le hizo Beto Ortiz a la cantante italiana Laura Pausini en el 2001.Lo quise poner porque hace poco ella vino al Perú para realizar un concierto (al cual no pude ir) y de forma muy fresca y amena cuenta la historia de una de sus más conocidas canciones La Soledad, pero que quizás se recuerden más por el título "Marco se ha marchado para no volver".

Toda canción tiene una historia detrás y en el caso de Laura esto está muy presente. Todas sus canciones son experiencias de sus amores y vivencias.Marco era un adolescente de la cual ella se enamoró a la tierna edad de los 12 años, pero terminó pagándole mal. Irónicamente su próximo novio se llamaba también Marco aunque a esté si lo quiso de verdad.

Dicen que hay que mirar el lado positivo de las cosas y Laura supo hacerlo de su experiencia. Creo una canción y ganó un concurso de música a los 18 años. Los dos "Marcos" volvieron, al primero lo despachó rápido porque él la había terminado por otra chica, "Sabrina". El segundo Marco volvía luego de varios años. Laura lo había esperado siempre pero regresaba luego que ganara el concurso. Ya no era lo mismo.

Bueno así es la historía. Laura Pausini es una de mis cantantes femeninas favoritas, aunque en estos últimos años ya no la he escuchado mucho. Por último ahí un video para los que les gusta esta fantástica artista.

Bueno la versión en español todos la conocemos, así que decidí ponerla la canción original en italiano, que está muy buena. Como recomendación diría que ha algunos artistas hay que escucharlos en su verdadero idioma.




miércoles, 4 de enero de 2012

!Oh Vida!

Al fin y al cabo es justo la vida que da y quita y en el fin de la agonía enternece, no será efímera si se vive con conciencia, en el martirio del dolor encontrará cobijo, y ante la injusticia te dirá !Valor!. Si has vivido con amor tu ganancia será eterna y cada llanto será un canto, cada pena, una lágrima resarcida. No volverán los sueños negros ni pesadillas invernales si has vivido fuera del ocaso desidioso de la cobardía. Vida, tú que das y quitas, vuelve los ojos y mírame.

domingo, 1 de enero de 2012

Espera

Él se guardaba el tiempo, para cada vez que ella cruzaba las doce, y así de a poquitos tenerla minutos que eran eternos, pero también solo minutos y entonces ella también se iba. Cada día era cada noche y cada noche la vio pasar por el camino que da del castillo a la libertad. No dormía, comía, siquiera otro pensamiento sustituía su rostro de luna, escarchado de sal, de brisa marina que traía sus vestimentas. Parecíera hija del mar que aparece con la luna lunera, pero que se va cuando la noche es más oscura antes del amanecer.

martes, 20 de diciembre de 2011

Perder es cuestión de Método




Este dibujo, que tiene la intención de convertirse en un comic, nació al recordar una de las tantas situaciones que uno comparte con sus amigos. Situaciones cómicas, graciosas, momentos de entretenimiento amical que aparecen cuando uno piensa en los amigos. Todos tenemos amigos únicos e irrepetibles y aquí en esta pequeña historieta mi amigo A es uno de esos amigos raros que aparecen cada cierto tiempo.

Bueno este es un retrato del amigo que tenía un “libro de frases” y que tenía una frase favorita que escribía cada cierto cierto en el muro de su facebook. Una amiga es la que retrata las “situaciones” que le digo, esperamos hacer más, por el momento va éste. Aunque según ella muy pocos lo entienden.

* Por alguna razón no se ve muy bien, así que denle un clic a la imagen.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Aquella mujer

Aquella mujer, no es como es ésa que da su risa por una moneda, ni su corazón por una razón. Aparentemente no es una doncella de cuentos azules, ni noches de estrellas. Se parecía más bien a la esposa de aquel hombre que se perdió diez años por los mares por desafiar a algún ser superior. Aquella mujer era tan bella como la que amaba el que con su canto calmaba bestias y producía lluvias en su tierra.

Más bien ella era como la reyna de las diademas, que mataba una amante cada noche negra. Su belleza era encanto de bestia, de ángel vengador, de amazona guerrera. Aquella mujer sabía tener a cualquier hombre a su merced, ella encantamiento de sirena, color de atardecer.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Ni dolor ni llanto

El momento justo nunca es el adecuado y cuando llega el tiempo se pasó el tren y solo andar la calle queda. Así que sí volviéramos atrás sin espejos, ni “deja vu”, seríamos más sinceros como las estatuas de mármol. De esa manera podríamos hablar sin tocarnos asuntos incómodos, ni revivir recuerdos laxos. A veces parece buena idea, eso de no mirarnos cuando hablamos y pareciera sencillo estar juntos, aunque no nos toquemos ni miramos. No hay que hacerse el desententido ante los temas que generan llanto. Ahora el tiempo ha pasado, no queda ni dolor, ni llanto, ni dolor , ni llanto, y el tren ya no pasa por calle de los espejos.

lunes, 31 de octubre de 2011

Paisaje de Mujer

Más que unos ojos encima de una boca,
de la perfecta nariz y los hoyuelos sonrosados.


Más que el vestido que combina con la bota
y el barniz en las bien cuidadas uñas.


Más que el labial de resaltante color
junto con el maquillaje de noche.

Más que tu forma de hablar desenfadado
y grato,junto a tu espejo de ópalo reluciente.

Más que tus brazos almidonados y
tus interminables piernas.

Más que tus labios de suave tacto
y recordable dolor, más que unos ojos encima de una boca.
Paisaje de mujer.


miércoles, 28 de septiembre de 2011

Patasca, la sopa de mi abuela.

Cuando éramos niños siempre hemos tenido esa necesidad de preguntar por todo, de ser curiosos y fascinarnos por las historias y relatos, sobre todo si tienen algo de terror. Mis papás y abuelos son de la Sierra. Mis abuelos por parte de mi madre son de Huanuco, pero vivían desde que se casaron en Huancayo. Es en la casa de ellos donde normalmente venía con mi familia de Lima para pasar una temporada en las vacaciones.

Esta casa era acogedora, pero a la vez tenía ese aspecto lúgubre de las viviendas de la sierra. Pasaba el día jugando con mis hermanos, hasta que nos llamaban a almorzar y después continuamos con nuestras actividades infantiles. Mi abuela era esas típicas abuelitas que parecen salidas de un cuento, cariñosas, agradables, con un aire de misterio y conocimiento que lo da la vida. Ella nos preparaba sus viejas recetas y los platos típicos de donde ella había nacido. Yo no estaba familiarizado con este tipo de comida, ya que siempre había vivido en Lima y tenía acostumbrado el paladar hacia otras comidas. Pero sabía que cuando iba de vacaciones con mis abuelos comería esos platos, algunos para mí extraños que al final terminaron gustándome. Uno de ellos fue la Patasca.

Este plato lo preparaba mi abuela con mi mamá, un caldo concentrado con papás, mote, ajíes molidos, cebolla, entre otras cosas. Yo le decía a mi mama que era un aguadito serrano, que era una sopa que estaba más acostumbrado a comer. Mientras mis hermanos y yo jugábamos en el segundo piso podíamos saber que cocinaban abajo por el olor característico de la sopa, y también de otros olores para nosotros desagradables como la mazamorra de tocos o papa seca, que luego tendríamos que inventar alguna excusa infantil para no molestar a nuestra abuela.

Algunas veces bajábamos a ver como cocinaban, a mi me gustaba verlas hacerlo. Mi abuelita moviendo una olla inmensa con su cucharón de palo mientras agregaba ingredientes. Siempre voy a guardar esta imagen que de niño para mi me impactaba, a veces siendo algo cruel parecía esas brujas cuando están conjurando algún embrujo o hechizo, como las historias que ella nos contaba en las noches para asustarnos un poco.

Fue hasta un día que por descuido o por alguna otra razón, no lo recuerdo bien ya que tenía 6 o 7. Entre a la cocina y al ver que no estaba nadie, quería probar la sopa antes que sirvieran y al destapar la tapa vi la cabeza de un animal en la olla. Bueno, a esa edad fue algo impresionable, me asusté y llamé a mi abuela para decirle que un perro se había metido en la sopa, era lo que más o menos dije, aunque en realidad era la cabeza de un carnero con una mandíbula gigante.

Desde esa vez no quise probar ese plato, hasta las próximas vacaciones donde mi abuela estaba un poco enferma y le prepararon su comida favorita: la Patasca. Y tuve que comer por obligación.

Ahora en la actualidad aún lo sigo comiendo, porque es un plato que me recuerda esa época de mi niñez, esa casa, mi abuela moviendo una olla y porque siempre me gustó. Aunque siempre ya sea si lo cocinan en mi casa o un restaurante, pido que me sirvan sin cabeza.

jueves, 28 de julio de 2011

Triángulo de chocolate

Cuando era más joven, entiéndase entre un niño y casi un adolescente, osea un púber, entre 12 y 11 años maravillosos". Acostumbraba ver películas antiguas, de esas de blanco y negro de escasa nitidez. De pequeño se me vino la aficción-entre otras cosas- de ver esos viejos dinosaurios del celuloide, donde las mujeres van de azul y los hombres de gris. Utilizan un lenguaje sofisticado para decir te amo, y el preámbulo de un beso es tan largo como los créditos finales.

Me gustaba ver ese cortejo antiguo", ese palabreo poético y cansino. Uno de los gestos galantes de estas películas que me parece muy peculiar, es cuando un galante enamorado le envía una bebida(vino, champán, o lo que amerite) a la que es objeto de su amor. Llama al educado mozo y le hace llegar el obsequio a la distinguida dama. No la conoce, no sabe su nombre, solo sabe que es una princesa que conquista corazones al andar.Y por la magia del cine terminan juntos.

Siemre he pensado que esa magia existe, aunque la realidad se encargue siempre de desengañarnos. Una vez tuve la oportunidad de poner a prueba esa "magia. Iba en un bus de servicio público, en un asiento solitario. En una parada sube una chica de aproximandamente 15 años, tenía tres más que yo. Yo a mi corta edad, la veía como una de esas mujeres hermosas y fatales del cine hollywodense. Se sentó a cuatro asientos delante mío hacia el lado izquierdo. Podía verle de perfil. Silueteada figura, labios y nariz pequeña, corte sencillo y pulcro, con un mechón cayendo por su frente.

Ya se había percatado de que la miraba desde hace un rato, pero no le prestaba la menor importancia a un "crío" como yo. Luego de un rato del juego de mirarla e ignorarme, el cobrador vino a combrarme el pasaje. Yo sacaba lentamente el dinero cuando una idea tonta se me ocurrió. Imaginándome como en una de esas películas que veía, pensé en darle algo, un regalo, pero no tenía nada.

Para suerte o tragedia, un vendedor ambulante de golosinas subió al carro, yo lo llamé y se acercó. Le dije dame un triángulo de chocolate-que era el dulce más decente que tenía-me lo dió y en forma confidencial le dije dáselo a la chica del costado. El vendedor me miró como si fuera un tonto, pero en sus ojos apareció un brillo cómplice, un entendimiento natural. Así que sin más palabras fue presto y se lo entregó.

Yo aguardaba en mi asiento. Por un momento pensé en pararme y bajarme, pero me quede esperando. Vi como le entregó el chocolate y me señalaba, ella no lograba comprender o le tardó unos segundos. Volteó a mirarme y en ese momento, ya no sé lo que pasó. Por unos instantes en su rostro se formó una sonrisa intensa, dulce, seductora. Yo por mi parte debí tener una cara de sapo con fiebre.

En la siguiente parada se paró para bajarse. Antes de hacerlo me miró de nuevo, pero no como antes, no como un chibolo enano. Me miró de igula a igual". Por un instante me sentí grande, ufano, poderoso. Luego se bajó y aunque días despúes,en una manera poco sana de actuar, tomé varias veces la misma línea y la misma hora, pero no la encontré nunca.

viernes, 24 de junio de 2011

Estoy buscando un dia

Estoy buscando un dia

para encontrarte a solas

donde nadie sepa de nosotros,

ni se acuerden nuestros nombres

donde pueda mirarte

sin gente que nos mira.

y las palabras se guarden

en el viento para cualquier otro día.


Estoy buscando un día

para decir lo que no dijo el miedo

Un día a solas sin el alter ego de los dos,

un día triste y nublado,

para no saber a donde vamos,

ni que se espera de nosotros


Para decirnos cosas al oido

y mirar el mar que se acrecienta

Un día a solas para hacernos propuestas

indecentes y dejar que la prudencia se nos

pierda.


Para qué dejar pasar más tiempo

si conocemos el modo de encontrarnos

un dia a solas con llovizna y hojas secas.


La versión en video aquí

miércoles, 2 de marzo de 2011

¿Por qué historias y anécdotas?

Este blog ya tiene más de un año y medio desde que se creo una madrugada de "miércoles". Su fin siempre ha sido contar una historia, un relato chistoso, acontecimiento, recuerdo, tropiezo, desvarío, aventura. Una anécdota. La RAE dice esto:

Quizá del fr. anecdote, y este del gr. ἀνέκδοτα, cosas inéditas).

1. f. Relato breve de un hecho curioso que se hace como ilustración, ejemplo o entretenimiento.

2. f. Suceso curioso y poco conocido, que se cuenta en dicho relato.

3. f. Argumento o asunto de una obra.

4. f. Suceso circunstancial o irrelevante.


Bueno, siempre traté de contar algún suceso original, que salga de lo común, aunque no sé si lo logré o no. Si nos avocamos a la última definición es también probable que haya caído en ese aspecto. Dejando de lado definiciones ociosas, siempre he pensado que una anécdota es un relato breve, ameno, entre hilarante y dramático. Un pequeño texto que mueva o cree sensaciones a quien las lea, que los emocione, los enoje y haga reír o les provoque un recuerdo que se asemeje a lo leído. Esa es una buena historia.

Pero por qué razón decidí crear este blog. Aparte de lo ya dicho y de las ganas de escribir y como hobby oficial. Fue por la inspiración de un profesor. Sí, un profesor de academia. Hace años estudié en una academia destartalada por el centro de Lima, cuando me preparaba para ingresar a alguna universidad del estado. Según tengo entendido todavía sigue funcionando y algún día volveré para escuchar a los profes de ahí y quizás encontrar a el profe que digamos sin caer en cursilerías me inspiró de alguna manera.

Los profesores de academias tienen un estilo particular, ya sea en cursos de letras o números, ellos tienen una chispa especial, una manera de divertir y decir las cosas. Y sobre todo los de letras eran como decía Vargas Llosa: contadores de historias.

Siempre me sorprendía esa habilidad de guardar tanta información, sin libros, separatas, o power point ( bueno este último sería un sueño para la academia), solo una tiza" y el pizarrón. Cubrían todo de letras y fechas y luego comenzaban. Historia, literatura eran mis clases favoritas, era como estar en el teatro y nuestras carpetas de a seis, butacas preferenciales.

Ese histrionismo, esa desfachatez, sobre todo de mi profesor Bruno de historia. Él era el más carismático de todos. Después de cada clase y entre bromas decía "bueno chicos ahora viene anécdota". Yo no sabía de que hablaba hasta que un día empezó así y contó una historia muy graciosa que le había pasado. Y así empezó todo, había veces que al final de la clase y cuando sobraba tiempo la gente reclamaba en coro, anécdota, anécdota, anécdota.

-Pero ya se la saben todas- decía el profe. Aunque siempre llegaba nueva gente y todos queríamos volver a escuchar. Eso era una especie de relación o contrato sin firmar, siempre tenía que contar algo.
Bueno ya saben algo del origen de este blog. Espero de verdad algún día volver a la academia y si todavía sigue enseñando ahí, saludarlo y meterme a una clase para escuchar su actuación.

sábado, 5 de febrero de 2011

Te estoy perdiendo

Inspirado en Te estoy perdiendo de Washington Delgado y para que el amigo anónimo no se moleste.

Ojalá pudiera no ser esto que soy que te esta perdiendo,

ser como una materia inerte, un hecho sin sentido,

un pedazo de tu carne que se fermenta en tu costado.

Quisiera ser algo que se pierda con las cosas que necesites,

un labial, un espejo, el cigarillo en tus manos.



Sino fuera esto que soy que te está perdiendo,

sería cualquier cosa diferente, un viejo recuerdo,un zapato usado.

Y volverán las veces que quisimos abortar todo y dormir un rato.

Pero hoy soy esto que soy y que te esta perdiendo.



Te estoy perdiendo,en cada mensaje que retorna con demora,

en cada llamada que no regresas, en la caricia que ya no tientas.

Ser como el día aciago del campesino que no siembra,

de las olas que no revientan, de tu mirada que ya no mira

lo que éramos antes de ser esto que somos, donde nos estamos perdiendo,

no sería más fácil dejar que pase el tiempo y volver a vernos,

ahí donde no importe un ruego.