Aquella mujer, no es como es ésa que da su risa por una moneda, ni su corazón por una razón. Aparentemente no es una doncella de cuentos azules, ni noches de estrellas. Se parecía más bien a la esposa de aquel hombre que se perdió diez años por los mares por desafiar a algún ser superior. Aquella mujer era tan bella como la que amaba el que con su canto calmaba bestias y producía lluvias en su tierra.
Más bien ella era como la reyna de las diademas, que mataba una amante cada noche negra. Su belleza era encanto de bestia, de ángel vengador, de amazona guerrera. Aquella mujer sabía tener a cualquier hombre a su merced, ella encantamiento de sirena, color de atardecer.
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domingo, 11 de diciembre de 2011
lunes, 31 de octubre de 2011
Paisaje de Mujer
Más que unos ojos encima de una boca,
de la perfecta nariz y los hoyuelos sonrosados.
Más que el vestido que combina con la bota
y el barniz en las bien cuidadas uñas.
Más que el labial de resaltante color
junto con el maquillaje de noche.
Más que tu forma de hablar desenfadado
y grato,junto a tu espejo de ópalo reluciente.
Más que tus brazos almidonados y
tus interminables piernas.
Más que tus labios de suave tacto
y recordable dolor, más que unos ojos encima de una boca.
Paisaje de mujer.
de la perfecta nariz y los hoyuelos sonrosados.
Más que el vestido que combina con la bota
y el barniz en las bien cuidadas uñas.
Más que el labial de resaltante color
junto con el maquillaje de noche.
Más que tu forma de hablar desenfadado
y grato,junto a tu espejo de ópalo reluciente.
Más que tus brazos almidonados y
tus interminables piernas.
Más que tus labios de suave tacto
y recordable dolor, más que unos ojos encima de una boca.
Paisaje de mujer.
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