Tú me miras, yo te miro, él me mira, yo lo miro,tú lo miras, él te mira, ustedes se miran,los dos me miran, yo los miro.Los dos se ríen, yo me río.
viernes, 4 de diciembre de 2009
jueves, 3 de diciembre de 2009
Bécquer y su balcón
Cuenta la leyenda que antes de que Gustavo fuera el inmortal poeta Gustavo Adolfo Bécquer, era solamente un chavalillo sevillano, de ojos saltones y cabellos alborotados, de mirada perdida y apariencia taciturna.
Vivía con un pariente en Madrid, y mientras no se la pasaba trabajando, andaba por ahí, sin rumbo fijo, y de tumbo en tumbo.
Fue así que una mañana paseaba por un parque cavilando sus primeros poema-supongo yo-, andaba diciendo eso de “Que es poesía”” ¿qué es poesía? Hum ¡!qué es poesía!!
Eres túuuu, le gritaronn, era un panadero XD, no, no, no creo que pasara eso, imaginemos algo más romántico, algo que conmueva nuestros insondables sentidos.
Retomemos, iba caminando, ¿qué es poesía?, ¿qué es poesía?, y la vio, no me refiero a ese la vio, sino que vio una ¡imagen hermosa!, ¡un paisaje celestial!, ¡una figura exquisita!, ¡!una representación majestuosa!¡ Una mujer.
Eres tú-dijo él- y resolvió su interrogante. Ella esta perfecta en un alto balcón, un típico balcón madrileño, de adornos barrocos con volutas, y arcos de medio punto. Con unas enredaderas que caían hasta el suelo y unas golondrinas que cantaban alrededor. ¡!Qué imagen no!!, claro, de donde creen que salió eso de “Y volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, volverán las tupidas madreselvas, pero esas que aprendieron nuestros nombres esas no volverán…
Bueno ya saben el resto. Ella estaba parada en el medio con la mirada puesta en el horizonte, como si esperara algo. Bella y preciosa con un vestido larguísimo que cubría sus pies.
Fue amor a primera vista, un flechazo, como diría chespirito, le dio “malacatonche”.
Y bueno, ahí comenzó todo, ella fue su musa, su numen, su inspiración, la fantasía que necesitaba para que sus poemas queden en la posteridad.
Sus amigos (siempre muy entrometidos), se dieron cuenta de que el chaval, ya no iba de juerga con ellos ni a buscar camorra, los dejaba colgados. Entonces se dieron cuenta de lo obvio, que el muchacho estaba enamorado de una bella pija, y que la condenada debiera ser muy maja para traerlo así.
Para suerte de Gustavillo sus amigos la conocían, era parte de su grupo, pero él no la conocía. Sus amigas le dijeron –Gustavo te hago el bajo, sus patas-Te hago la taba.
Pero él de forma muy estoica decía-No-. ¿Por qué?, es difícil de explicar, pero vamos a intentarlo.
Cuando la conocío, ella fue todo, todo para él, por ella logró escribir, le dedicó sus primeros versos y coplas. Pero quizás sabía que para que eso funcione debería ser así. De lejitos nomás, como una estrella que se mira de lejos y nada más
.
Para Gustavo había dos mundos el terrenal y mundano y el celestial, ideal, el de las ideas. En el ideal todo es perfecto, y a la vez utópico, transparente, divino, empíreo.
En el mundo real su amor no hubiera existido, por consiguiente no hubiera podido escribir, conocerla hubiera destrillado ese amor que él decía sentir. Tonterías de poeta, quien sabe. Pero sus amigos no lo entendieron.
Pero a él no le importó, he hizo lo que hace un genio. Se casó con una mujer que no amó, tuvo hijos que no quiso (nadie lo puede asegurar) y murió joven a los 34 años, como los grandes, casi a los 33 como Jesús pero bueno nadie es perfecto.
Hum, viéndolo así conozco muchos que podrían ser genios, bueno de cualquier manera Gustavo es y será un grande, he dicho, JODERRRRRR
Vivía con un pariente en Madrid, y mientras no se la pasaba trabajando, andaba por ahí, sin rumbo fijo, y de tumbo en tumbo.
Fue así que una mañana paseaba por un parque cavilando sus primeros poema-supongo yo-, andaba diciendo eso de “Que es poesía”” ¿qué es poesía? Hum ¡!qué es poesía!!
Eres túuuu, le gritaronn, era un panadero XD, no, no, no creo que pasara eso, imaginemos algo más romántico, algo que conmueva nuestros insondables sentidos.
Retomemos, iba caminando, ¿qué es poesía?, ¿qué es poesía?, y la vio, no me refiero a ese la vio, sino que vio una ¡imagen hermosa!, ¡un paisaje celestial!, ¡una figura exquisita!, ¡!una representación majestuosa!¡ Una mujer.
Eres tú-dijo él- y resolvió su interrogante. Ella esta perfecta en un alto balcón, un típico balcón madrileño, de adornos barrocos con volutas, y arcos de medio punto. Con unas enredaderas que caían hasta el suelo y unas golondrinas que cantaban alrededor. ¡!Qué imagen no!!, claro, de donde creen que salió eso de “Y volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, volverán las tupidas madreselvas, pero esas que aprendieron nuestros nombres esas no volverán…
Bueno ya saben el resto. Ella estaba parada en el medio con la mirada puesta en el horizonte, como si esperara algo. Bella y preciosa con un vestido larguísimo que cubría sus pies.
Fue amor a primera vista, un flechazo, como diría chespirito, le dio “malacatonche”.
Y bueno, ahí comenzó todo, ella fue su musa, su numen, su inspiración, la fantasía que necesitaba para que sus poemas queden en la posteridad.
Sus amigos (siempre muy entrometidos), se dieron cuenta de que el chaval, ya no iba de juerga con ellos ni a buscar camorra, los dejaba colgados. Entonces se dieron cuenta de lo obvio, que el muchacho estaba enamorado de una bella pija, y que la condenada debiera ser muy maja para traerlo así.
Para suerte de Gustavillo sus amigos la conocían, era parte de su grupo, pero él no la conocía. Sus amigas le dijeron –Gustavo te hago el bajo, sus patas-Te hago la taba.
Pero él de forma muy estoica decía-No-. ¿Por qué?, es difícil de explicar, pero vamos a intentarlo.
Cuando la conocío, ella fue todo, todo para él, por ella logró escribir, le dedicó sus primeros versos y coplas. Pero quizás sabía que para que eso funcione debería ser así. De lejitos nomás, como una estrella que se mira de lejos y nada más
.
Para Gustavo había dos mundos el terrenal y mundano y el celestial, ideal, el de las ideas. En el ideal todo es perfecto, y a la vez utópico, transparente, divino, empíreo.
En el mundo real su amor no hubiera existido, por consiguiente no hubiera podido escribir, conocerla hubiera destrillado ese amor que él decía sentir. Tonterías de poeta, quien sabe. Pero sus amigos no lo entendieron.
Pero a él no le importó, he hizo lo que hace un genio. Se casó con una mujer que no amó, tuvo hijos que no quiso (nadie lo puede asegurar) y murió joven a los 34 años, como los grandes, casi a los 33 como Jesús pero bueno nadie es perfecto.
Hum, viéndolo así conozco muchos que podrían ser genios, bueno de cualquier manera Gustavo es y será un grande, he dicho, JODERRRRRR
martes, 1 de diciembre de 2009
"Hay mujeres en la vida tan fuertes yo no sé"
Parafraseando al gran César Vallejo y su poema "Hay golpes en la vida tan fuertes yo no sé:
Hay mujeres en la vida tan "fuertes yo no sé´
"Mujeres como Alejandra que con su elegancia
y prestancia a la hora de caminar hace palpitar
a mil mí sufrido corazón,
mujeres como Andrea con sus ojos de rubí
y su piel color canela, hay otras que con un gesto
y dulce sonrisa provocan una excitación tal
en el rostro más serio, y en la mirada más fría.
Hay mujeres en la vida tan "fuertes yo no sé",
tan bellas, tan radiantes, tan galanas,
como si toda la hermosura del alma se juntara en su mirar.
Son muchas como la arena del mar, tantas que es difícil contar,
pero son, te hipnotizan, se burlan y se van,
y el pobre hombre vuelve los ojos,
tratando de recordar todo lo vivido,
y sólo encuentra un fiel vació,
como un beso que no encuentra su destino.
Hay mujeres en la vida tan fuertes, yo lo sé. XDDDDD
Hay mujeres en la vida tan "fuertes yo no sé´
"Mujeres como Alejandra que con su elegancia
y prestancia a la hora de caminar hace palpitar
a mil mí sufrido corazón,
mujeres como Andrea con sus ojos de rubí
y su piel color canela, hay otras que con un gesto
y dulce sonrisa provocan una excitación tal
en el rostro más serio, y en la mirada más fría.
Hay mujeres en la vida tan "fuertes yo no sé",
tan bellas, tan radiantes, tan galanas,
como si toda la hermosura del alma se juntara en su mirar.
Son muchas como la arena del mar, tantas que es difícil contar,
pero son, te hipnotizan, se burlan y se van,
y el pobre hombre vuelve los ojos,
tratando de recordar todo lo vivido,
y sólo encuentra un fiel vació,
como un beso que no encuentra su destino.
Hay mujeres en la vida tan fuertes, yo lo sé. XDDDDD
viernes, 20 de noviembre de 2009
Alejandro y Ana
Alejandro: Todo mi afecto puse en una ingrata y ella inconstante me llegó a olvidar,si así se trata un cariño sincero, amor, amor no quiero, no quiero más amar.
Ana: No existe amor, todo está roto.Te amé, no te amo ya: piénsalo al menos.
Alejandro: Tú sabes que juramos yo ser tuyo, y tú sólo mía. Yo cumplí, y tú no te acordaste más, mayor, mayor falsía, jamás hallar espero, amor,amor no quiero, no quiero más amar.
Ana:Mi amor lo has destrozado sin piedad; mi orgullo una vez y otra vez pisaste insano,más nunca el labio exhalará un murmullo para acusar tu proceder tirano.
Alejandro: He deseado a otras lo confieso, pero solamente a tí, te he querido.Contigo solamente fui vencido bajo el arma triunfante de tu beso.
Ana: Ni una palabra quedará, siquiera, amor que eras mi amor, que eras mi vida. Ya no te digo adiós, ni hay despedida ni volveré a llorar por lo que fuera.
Alejandro: Yo te digo que por encima de las tentaciones por encima de las oscuras seducciones,por encima de los besos que he robado,a ti te amé y hoy a ti te amo.
Ana: Amor que eras mi amor, estas tan lejos que tu imagen se vela en los espejos y está la niebla donde había llamas.
Alejandro: No, no digas adios aún, mi amor, no se se olvida de tus dulces caricias. Nuestro tiempo no es pasado, es ceniza que renace, con un pensamiento tuyo, con una sonrisa basta.
Ana: Oigo voces, pero no te escucho, oigo que rondas pero no te veo, vuelvo a escuchar tu voz, pero no creo. Ya no importa si estás ni si me llamas. Así debe de ser nuestro destino, un camino errante sin regreso.
Ana: No existe amor, todo está roto.Te amé, no te amo ya: piénsalo al menos.
Alejandro: Tú sabes que juramos yo ser tuyo, y tú sólo mía. Yo cumplí, y tú no te acordaste más, mayor, mayor falsía, jamás hallar espero, amor,amor no quiero, no quiero más amar.
Ana:Mi amor lo has destrozado sin piedad; mi orgullo una vez y otra vez pisaste insano,más nunca el labio exhalará un murmullo para acusar tu proceder tirano.
Alejandro: He deseado a otras lo confieso, pero solamente a tí, te he querido.Contigo solamente fui vencido bajo el arma triunfante de tu beso.
Ana: Ni una palabra quedará, siquiera, amor que eras mi amor, que eras mi vida. Ya no te digo adiós, ni hay despedida ni volveré a llorar por lo que fuera.
Alejandro: Yo te digo que por encima de las tentaciones por encima de las oscuras seducciones,por encima de los besos que he robado,a ti te amé y hoy a ti te amo.
Ana: Amor que eras mi amor, estas tan lejos que tu imagen se vela en los espejos y está la niebla donde había llamas.
Alejandro: No, no digas adios aún, mi amor, no se se olvida de tus dulces caricias. Nuestro tiempo no es pasado, es ceniza que renace, con un pensamiento tuyo, con una sonrisa basta.
Ana: Oigo voces, pero no te escucho, oigo que rondas pero no te veo, vuelvo a escuchar tu voz, pero no creo. Ya no importa si estás ni si me llamas. Así debe de ser nuestro destino, un camino errante sin regreso.
jueves, 19 de noviembre de 2009
sábado, 7 de noviembre de 2009
Todos tienen una Sheccid
A veces he pensado que esto de la soledad es sólo un momento pasajero, que se irá con el tiempo, con la llovizna de Lima, y sus mañanas frías. Voy a la universidad, entro a clases, pero no escucho a los profesores, o en su mayoría (sobre todo si es relaciones públicas). Falta muy poco para que acabe el ciclo, y siempre estoy tanteando a algo o a alguien.
Ya llegará, digo yo, aparecerá delante de mí, y sin importar que sea un tipo muy distraído, desentrañará mis sentidos, sacándome de mi ensimismamiento. Lo he buscado desde que despierto por inercia en la mañana, intento pensar que me lo cruzaré el bus para ir a mis clases, que subirá con un libro en la mano, y con la otra acomodándose el cabello. En sus diferentes formas o combinaciones será única no porque sea perfecta sino porque yo lo pienso así.
Converso con los amigos y ellos hablan de aquello, puedo ver su disfrute en los parques y en los bares de café. Ya llegará pienso de nuevo, es cuestión de tiempo, de tratar, de transar, de estar con los ojos abiertos.
Quizás lo he idealizado, quizás lo he visto pasar y no hecho caso, frente a mi rostro, mis pupilas y mis manos. Me ha dicho hola ¿cómo estás? ¿Quieres pasear un rato? Ha estado sentado frente a mí, me ha acompañado en esos días de trabajo ¿y no lo he visto?
No lo sé, yo sigo buscando, yo sigo tratando, no me doy por vencido, no retrocedo un paso. Yo busco: el amor.
Ya llegará, digo yo, aparecerá delante de mí, y sin importar que sea un tipo muy distraído, desentrañará mis sentidos, sacándome de mi ensimismamiento. Lo he buscado desde que despierto por inercia en la mañana, intento pensar que me lo cruzaré el bus para ir a mis clases, que subirá con un libro en la mano, y con la otra acomodándose el cabello. En sus diferentes formas o combinaciones será única no porque sea perfecta sino porque yo lo pienso así.
Converso con los amigos y ellos hablan de aquello, puedo ver su disfrute en los parques y en los bares de café. Ya llegará pienso de nuevo, es cuestión de tiempo, de tratar, de transar, de estar con los ojos abiertos.
Quizás lo he idealizado, quizás lo he visto pasar y no hecho caso, frente a mi rostro, mis pupilas y mis manos. Me ha dicho hola ¿cómo estás? ¿Quieres pasear un rato? Ha estado sentado frente a mí, me ha acompañado en esos días de trabajo ¿y no lo he visto?
No lo sé, yo sigo buscando, yo sigo tratando, no me doy por vencido, no retrocedo un paso. Yo busco: el amor.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
La pérdida de una bella oportunidad
Historia de el libro "Chocolate caliente para el alma de los adolescentes"
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